Las partes de una cerradura

Para los curiosos y para los que quieran conocer más acerca de las partes de una cerradura, este post va resultar muy interesante. El saber no ocupa espacio, por eso puede ser interesante que conozcas las diferentes partes de una cerradura, así, en el caso de tener algún problema con ella, lo podrás solucionar con más facilidad. Muchas veces, cuando llamamos al cerrajero urgente Las Rozas no sabemos explicarle bien lo que le sucede a la cerradura. Esto suponer que se nos dé un presupuesto y después cambie, ya que el cerrajero 24h Majadahonda pensaba que había un problema y después era otro. Si conoces las partes de la cerradura, esto no te sucederá.

 

Vamos a enseñarte, pues, sus partes para que puedas reconocerlas fácilmente.

 

Tipos de cerraduras

Contamos, principalmente, con 2 tipos.

 

La cerradura embutida, que es una de las más utilizadas. Esta se instala empotrada o embutida en el interior de la puerta. Así, solo quedará a la vista la parte por la que hay que introducir la llave. Son cómodas y en lo que a seguridad se refiere, bastante seguras, aunque dependerá siempre del modelo en cuestión.

 

Por otro lado están las cerraduras de sobreponer. Estas destacan por estar instaladas sobre la puerta. Quedando así la totalidad de la cerradura a la vista, En el mercado hay gran cantidad de variedades dentro de las cerraduras de sobrepones. Dependiendo del nivel de seguridad que busques, interesará un diseño será u otro, aunque es cierto que no son realmente muy elegantes.

 

Tener en cuenta, finalmente, que no es lo mismo una cerradura de sobreponer que un cerrojo, aunque ambos se instalen sobre la puerta. El cerrojo tiene un pasador de gran seguridad y resistente y queda a la vista. A veces también tienen una cadena, ofreciendo mayor seguridad ante los robos.

 

Componentes de una cerradura

Nos centraremos en una cerradura normal para hablar de sus partes, ya que todas no cuentan con las mismas.

 

Frontal

Es la parte visible, la puede verse en el canto de la puerta. En esta parte podremos comprobar cómo cuenta con una serie de tornillos. Estos son los que sujetan el bombín y también mantienen sujeta la cerradura a la puerta para evitar que se caiga.

 

Resbalón

Esta pieza está situada en el frontal y entra y sale. Se introduce en la cerradura cuando se baja el manillar o cuando introducimos la llave para así hacer girar el cilindro. Al retraerse, es posible abrir la puerta. Todo esto viene dado por su forma.

 

Bulones

También conocido con el nombre de paletón. Son las piezas que se retraen dentro de la caja para que la cerradura pueda abrirse. Solo funciona cuando se introduce la llave. Para cerrarla, los bulones salen y así la puerta permanece cerrada hasta que la llave vuelva a ser introducida nuevamente.

 

Bombín

También conocido como bombillo o cilindro.

Se trata de una de las piezas más importantes de la cerradura, ya que es don introducimos la llave para accionar su mecanismo. Gracias a ella se permite abrir y cerrar la puerta cómodamente. La ventaja es que si se estropea, no es necesario cambiar la cerradura por completo, con cambiarlo basta. Esto ayuda a aumentar la seguridad sin gastar demasiado dinero.

Podemos encontrar, a su vez, distintas variedades. La versión europerfil es una de las más usadas hoy por hoy. Aunque también podemos encontrar otros como redondos u ovalados.

 

Pomo o manilla

Estas piezas son las que se pulsan para abrir la puerta. La conoces seguro, pues está presente en todas las puertas, tengan o no tengan cerradura.

 

Cerradero

Es don se sitúa el resbalón, que es una placa de hierro sujeta a la cerradura. De ahí se dan a lugar a otros elementos como los bulones o el paletón, por poner algún ejemplo.

 

Bocallave

Esta pieza solo está presente en las cerraduras que no tienen bombín. Es por donde se introduce la llave para abrir las puertas en este tipo de cerraduras.

 

Tipos de llaves

Según el tipo de llave, se contará con un mecanismo u otro. Te mostramos, a continuación, algunas de las llaves más comunes en el mercado.

 

Llaves clásicas

Este tipo de llaves apenas se usan. Y es que son muy grandes e incómodas de llevar. Son las llaves que se usaban en las cerraduras grandes, como en los castillos, por ejemplo, entre otros.

 

Llaves de serreta

También conocidas como llaves de sierra. Es, sin duda, la variedad de llave más usada, en viviendas y también en negocios. Destaca por su característico borde dentado, el que permite abrir la cerradura. Debes saber, o sabrás, que cada cerradura tiene una llave diferente, por lo que solo esa llave abrirá la puerta.

 

Llaves de seguridad

Muy usadas en puertas blindadas especialmente. Destacan por las hendiduras y por los bordes rectos. Son muy sencillas y bastante comunes, seguro que llevas alguna en tu llavero.

 

Llave de pompa

Parecidas a llaves de paleta, de las que te vamos a hablar a continuación. Destacan por contar con dientes en ambas partes de la llave.

 

Llaves de paleta o paletón

Solo se usa en las cerraduras de borjas o cerraduras de gorjas. Este tipo de cerraduras son usadas, principalmente, en puertas acorazadas.

 

Tiene una espiga cilíndrica en el centro de la llave y un diente que sobresale en un lateral. En estas puertas no se puede visualizar el bombín, pues está oculto. Tan solo podrás visualizar el agujero por donde habrá que introducir la llave para abrir o cerrar la puerta.

 

Llaves cruciformes

Tienen una espiga cilíndrica en el centro y son muy largas. Según el modelo tendrá mayor o menor número de dientes y, a veces, su estructura tiene forma de cruz.

 

Aquí, pues, las principales variedades de llaves disponibles en el mercado en la actualidad. Es preciso apuntar que existen otras mucas, pero son bastante menos comunes. Pongamos algún ejemplo, la llave electrónica está muy de moda, aunque es poco utilizada en el día a día. Tal vez vaya adquiriendo protagonismo con los años.