Romper cerraduras en poco tiempo: nuevas técnicas de robo

Los ladrones se han especializado en contrarrestar los avances que ha logrado el mercado de la cerrajería para mejorar los niveles de seguridad, ya que los delincuentes siempre encuentran la manera de doblegar la protección ofrecida por los cilindros, cerrojos y cerraduras. Antes de tener un disgusto y acudir a abogados expertos en robos por que han robado en tu casa, tienes que tener los último en sistemas de seguridad.

Los ladrones cuentan con nuevos métodos para aprovecharse de la fragilidad de ciertos modelos de cerraduras para romper, quebrantar o vulnerar las mismas sin mucho esfuerzo, no obstante, las pruebas demuestran que estos delincuentes continúan empleando las herramientas tradicionales para cometer este tipo de delitos, es decir, las llaves inglesas, destornilladores entre otro tipo de instrumentos convencionales de bricolaje.

Los estudios han estimado que cerca del ochenta por ciento de las cerraduras utilizadas en la mayoría de los hogares españoles pueden ser fácilmente saboteadas en cuestión de segundos y ceden ante las herramientas y habilidades de los ladrones sin oponer un grado apreciable de resistencia y sin necesidad de tener conocimientos de cerrajeria como los pueden tener cualquiera de los trabajadores en Las Rozas, Europolis o los cerrajeros en Alcala de Xivert.

No obstante, es posible mejorar la seguridad de nuestra vivienda y evitar que los ladrones puedan romper con facilidad nuestras cerraduras realizando una inversión razonable y asequible que nos permitirá obtener una cerradura de mejor calidad que a pesar de que no sea irrompible, ya que la seguridad perfecta no existe, si aportara a nuestra vivienda un grado de resistencia y seguridad superior.

¿Es confiable tu cilindro?

Existen muchas alternativas modernas para reemplazar los cilindros o bombines convencionales que se fracturan o rompen fácilmente ante las habilidades del ladrón, por ejemplo, los bombines que cuentan con sistemas de alarmas electrónicas que añaden un sensor a la estructura de la cerradura para detectar cuando se ha forzado el cilindro y de esta manera emitir una potente alarma que alerte sobre este incidente.

Existe un antídoto que pueden aplicar los ladrones para desactivar este tipo de alarmas electrónicas: los dispositivos inhibidores. Sin embargo, muy pocos delincuentes cuentan con esta herramienta de alta tecnología.

Alarmas como complemento de las cerraduras

Muchas personas piensan que ante los problemas de fragilidad de una cerradura la solución más idónea e incorporar sistemas de alarmas para mejorar la seguridad, no obstante, este razonamiento es erróneo ya que la única función que cumplen las alarmas es avisar cuando el ladrón ha perpetrado en la vivienda y dado a que las autoridades policiales suelen tardarse en acudir a la escena del crimen, la gran mayoría de los ladrones logran huir a pesar de la alarma.

Por este motivo, la mejor forma de evitar que los ladrones empleen sus técnicas y métodos ilícitos para romper y quebrantar la seguridad de nuestras cerraduras es reemplazando las mismas por modelos más confiables y de máxima seguridad, por lo que los sistemas de alarmas solo deben ser utilizados para complementar la protección ofrecida por la cerradura y no para sustituir la función de la misma.

Escudos magnéticos

Las cerraduras que no poseen sistema de bombín sino el mecanismo de gorjas para la seguridad y apertura de la misma es un ámbito aparte, ya que en este tipo de casos la principal amenaza son las llamadas ganzúas, una herramienta que poseen los delincuentes para vulnerar cerraduras de gorjas con suma facilidad.

Para este tipo de situaciones se recomiendan los denominados escudos magnéticos, los cuales resguardan el ojo de la cerradura y previenen que el ladrón tenga acceso a dicho componente o pieza de la cerradura, por lo que no podrán sabotear la misma.